
Otra de mis pasiones es el Atlético de Madrid, que esta noche ha vuelto a ser grande, siendo fiel a su historia de sufrimiento y de injusticias. En el mítico campo de Anfield, el hogar del Liverpool, el Aleti ha luchado hasta la extenuación para conseguir una victoria, que se ha escapado por una decisión arbitral incomprensible. Un penalty inexistente, y pitado en el descuento, para más tortura si cabe. Al final, empate a uno, pero eso sí, con una rotunda victoria en las gradas, donde los atléticos han ofrecido un espectáculo memorable, cantando y animando durante todo el encuentro, y acallando en muchos momentos a la afición del Liverpool, considerada como una de las mejores del mundo. Una de las mejores, porque la mejor, es la del Aleti...

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