sábado, 28 de febrero de 2009


A los que podáis leer esto, os comunico que este blog ha quedado en desuso en favor de un nuevo espacio que he creado con toda la ilusión de la que soy capaz. Bajo el nombre de "Pistolas y Rosas" (que tanto significa para mí), he puesto en marcha un proyecto que pretendo compartir con todo el que esté interesado, para hablar de lo divino y de lo humano, para debatir, para compartir, y por supuesto, para pensar y disfrutar. Un lugar abierto, en el que cualquier idea tiene cabida, siempre desde la premisa del respeto a los demás. Si os apetece, aquí os espero: http://pistolasyrosas.creatuforo.com

domingo, 1 de febrero de 2009


"Sufre minero, sufre. Déjate la espalda, los pulmones y la vida, que ya me encargo yo de disfrutar por ti..." Más de una vez habrá pasado este pensamiento por la cabeza sin conciencia de un individuo llamado Fernando Luis García Burgos, empresario de profesión, miserable de condición, y máximo accionista de la Mina La Camocha, en Asturias, una explotación declarada en quiebra y actualmente en proceso concursal. Atendiendo a las últimas pesquisas de los administradores judiciales, resulta que el "señor" Burgos compró en 2.005 un vehículo de la marca Porsche, valorado en más de 80.000 euros, mientras sus trabajadores sufrían considerables retrasos en el pago de sus nóminas, a pesar de las cuantiosas subvenciones que recibía esta mina por parte del Ministerio de Industria. Una estafa en toda regla, que sirve de ejemplo del porqué esta explotación cayó en la más absoluta ruina, teniendo que cerrar sus puertas en 2.007, y dejando en la calle a más de 200 trabajadores. Son empresarios de esta calaña los que empobrecen un país, destrozando familias y quitando el pan de la boca a aquellos que les han hecho millonarios, aquellos que les han permitido presumir de patrimonio y posición... Eso sí, cuentan antiguos empleados de la mina que su patrón pocas veces fue a verles conduciendo su flamante Porsche, ya que para eso prefería acudir con otro vehículo (conducido por supuesto por un chófer). Seguro que el deportivo lo dejaba para otros menesteres, como por ejemplo, llevar de paseo "erótico-festivo" a cualquier fulana de medio pelo... Los administradores concursales piden ahora que devuelva el Porsche, para poder subastarlo y utilizar el dinero resultante para pagar las cuantiosas deudas de la mina. Yo además propongo una condena alternativa: Poner a este sinvergüenza a picar piedras de sol a sol, y que así vea lo que se siente cuando tu vida se esfuma trabajando, sin recibir nada a cambio...